En este nuevo aniversario de la Patria, que aquí llamamos independencia, pero que sin equívocos todos sabemos que no lo es, me parece compatriotas que lo más adecuado es que traigamos a colación entre brindis y mucha risa el recuerdo de una Nación a la que alabamos su bravura, su orgullo y su apego a la tierra que los vio nacer y que en los 200 años de lo que hoy llamamos independencia conviene reconocer que hemos maltratado 'primero con la evangelización y luego con la expropiación' como bien apunta mi amigo Nelson Villagra.
Como entre cueca, huifa y curadera dieciochera, no sé si para olvidar en esta Patria llena de injusticias, o para celebrar lo bien que le va a algunos - entre los que ojalá nos contemos - y lo mal que le va al gran resto, se habla y se fabula tanta cosa vamos a lo que queda después de la fiesta.
Empecemos por decir que aquí todo se cambia. Nelson lo recuerda en lo que Usted va a leer a continuación: 'blumen por flores' como decía doña Elvira de Talagante que se agarró un galante encomendero alemán porque así 'suena a amores la transacción comercial'.
Por eso entre tanta celebración, le pido a Usted señor, señora, joven que celebra la fabulación, que no olvidemos, junto a Nelson, cuando él escribe de como “la injusticia que se comete hoy en día contra natura se cría”. Héctor Vega, Director Fortín Mapocho.
DÉCIMAS HEROICAS [del maestro Merardo]
Era Pedro de Valdivia un bravísimo extremeño, que a fuer de meterle empeño, a Chile llegó en cuadrilla dispuesto a fundar su villa. Miró los valles y el río, sacó la espada con brío, y dijo: “¡Michimalongo, donde te vea te mondo, porqu'esto desde hoy es mío!”
Este ingenioso hidalgo - no aquél de los molinos -, en vez de construir caminos ordenó: “¡Vamos andando! [sin saber, anticipando a Machado en su cantar: se hace camino al andar ] “¡Al indio, la Cruz , la bondad para que tenga humildad, y al pagano hay que arrasar!”
Y comenzó la Conquista, la evangelización, más claro, la expropiación [según lenguaje marxista, que tuvo gente muy lista analizando lo ajeno, me incluyo en esto de lleno ] de toda la Araucanía. Forjó a la Capitanía dura, como el acero.
Valdivia imprimió un matiz, - tal vez costumbre latina -, al hacer de Celestina con todo aquel que feliz, se tentara en el desliz de escuchar cantar la diuca - a veces dando en la nuca a potenciales aliados -, ordenándoles: “¡Estás casado! ¡Y, claro, es tuya esa ruca!”
Soldados de buen talante dijeron “agarra Aguirre”. ¿Un ejemplo que atestigüe? Elvira de Talagante, de quien se agarró un galante encomendero alemán, Blumen, nombre original, cambiado por el de Flores, porque así sonaba a amores la transacción comercial.
Y así, entre las preces de la evangelización se desató la ambición, sin que nadie se opusiese que la cruz fuera una especie transable como una res, convirtiéndose la Fe en lo que Cristo abjuró cuando del Templo expulsó los comerciantes del Pez.
Total, se hizo una enmienda, y se escribió en el reverso que para ser converso había que soltar prenda, es decir, toda la hacienda. Las leyes fueron dictadas y se impusieron a espada. Así, se echaron al buche la tierra de los mapuches hasta dejarlos sin nada.
El territorio que marca la bestia por puro instinto, ¿cree usted que es muy distinto al que defiende su arca, dispuesto a enfrentar la Parca para preservar lo suyo? ¿Quién no defiende el terruño, su mujer y sus creencias, haciéndole resistencia al que roba su peculio?
Trescientos años lucharon los mapuches y huilliches, y el mismo Ercilla lo dice: que nunca aquellos cejaron, y con su arrojo admiraron a todos los capitanes que ya, con los musulmanes, sabían lo que es valiente, de modo que en esta gente reconocieron sus pares.
Lo demás…, léase a Ercilla, lectura recomendada para todo aquel que nada en las turbias octavillas de bailar cueca o cuadrilla. Son gentes que por oficio se dicen “¡qué sacrificio haber nacido morenos, todos nos miran en menos, es como un maleficio!”
Yo sé que muchos se temen un indio detrás del cuarto, por eso cuando hay un parto, en vez de mirar los genes, miran el pelo que tiene el bebé recién nacido, y muchos casos ha habido que arriendan un peluquero: “Mire, este niño lo quiero ¡rubiecito y relamido!”
Pero en fin, yo pido excusas, por haberme disgregado y haber dejado de lado - quiero decir inconclusa - la historia que les acusa al grupo de capitanes de todos esos desmanes en contra de la inocencia. Por eso la resistencia se registra en los anales.
Permítaseme un aparte con un respeto profundo, por quienes fueron oriundos de esta tierra, los baluartes, que sin tener ni estandartes supieron dejar inmune, algo que no se diluye, al contrario, se acrecienta, chilenos: ¡nuestra conciencia!, identidad que nos une.
De modo que la injusticia que se comete hoy en día, contra natura se cría. A nadie más beneficia, sino sólo a la codicia que arrincona a los mapuches. Y no hay rico que no abuse, - a falta de autoridades - sembrando calamidades, echándose todo al buche.
* Fuente: http://nelsonvillagra.blogspot.com/
Foto: Nelson Villagra
18/09/09
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