La convocatoria que inicialmente se planteó para los días 28 y 29 de noviembre debía ser en nuestro entendimiento el reencuentro de fuerzas y movimientos que se han constituido en estos últimos 36 años de dictadura y de Concertación por la refundación de la república.
En el Movimiento de Saneamiento Político y Social [MSPS] nos hemos fijado como tarea inicial y primera nuestro aporte a la candidatura presidencial de izquierda de Jorge Arrate. No hemos sobrevalorado ese escenario porque reconocemos que otras fuerzas sociales, tales como el pueblo mapuche, los movimientos ambientalistas y el rechazo juvenil a las manipulaciones del sistema, no han encontrado allí espacio pleno de representación. Sin embargo hemos valorado ese ámbito limitado, pero al final de cuentas de convocación, donde es posible levantar las banderas de una izquierda consecuente con su historia. Por esto hemos colocado al servicio de la candidatura Arrate, nuestro programa de cambios para un período de transición hacia una nueva república y hemos mirado con alegría que se plantee la realización de una Asamblea Constituyente la defensa de nuestros recursos naturales, en especial, el agua y el cobre como banderas de esa alianza. Eso nos parece la tarea esencial en este momento, incluso sobre el acercamiento político con agrupaciones que respetamos.
Vuestro llamado para formar un partido de izquierda, esta vez para el 28 de noviembre, nos ha sorprendido un poco. La verdad sea dicha, no es tan grande la sorpresa, como la sensación de mirar los ritmos sociales, y no sólo políticos, de manera diferente; pues se trata de una práctica de los partidos tradicionales del siglo XX, de la cual hemos sido testigos tantas veces con resultados decepcionantes –, pues las viejas y malas prácticas se repiten incluso sin que a veces tengamos conciencia de ello.
En el MSPS pensamos que la candidatura presidencial de la izquierda es una ocasión hoy fundamental para elaborar las bases de lo que será el programa de la izquierda en el futuro. Por ahora es eso, y esperamos que después de la elección nos entreguemos con generosidad a la constitución de un gran frente amplio por la refundación de la república. Precisamente en el momento que los triunfadores ocasionales “se estén repartiendo el animal” y los sectores que repudiamos esa forma de gobernar podamos reiterar nuestra oposición a esa forma de concebir el gobierno y el futuro de Chile.
Las acciones que se están desarrollando a lo largo del territorio, como fuerzas independientes o movimientos que surgen por la reivindicación de puntos específicos del programa, como la Asamblea Constituyente, o los movimientos por la renacionalización del cobre, o los comités de consumidores y pobladores, los movimientos de artistas de izquierda que participan en la franja electoral, etc., son una muestra de donde están los futuros participantes de esta gran fuerza de izquierda que está dispuesta a refundar la república, bajo otros objetivos y otras prácticas que aquellas que condujeron a la derrota –no al fracaso– de las fuerzas sociales que creyeron en los grandes cambios que planteaba Salvador Allende hace 36 años atrás.
Recordemos que la idea fundacional de la nueva república en aquella época fue que el Pueblo debía tomar su Destino en sus propias manos. Idea inaceptable para todos aquellos que llamaron al golpe, específicamente las fuerzas más oscuras y reaccionarias de la sociedad local de aquella época y que hoy se ocultan bajo nuevos ropajes y lenguajes tecnocráticos.
Nuestra convicción es que las fuerzas y movimientos que presionan por una nueva república están en su gran mayoría al margen de los partidos tradicionales, aunque muchos participen de las elecciones. La mayoría de la ciudadanía rechaza los políticos y los agrupamientos partidarios, en bloque, porque intuye que allí al día de hoy no existe real participación en las decisiones, ni espacio para sus luchas, dolores y angustias.
Sin embargo, ese pueblo olvidado, de aparente indiferencia y escepticismo, busca la constitución de un verdadero contrapoder social, frente a los defensores y articuladores de un modelo excluyente, definido por intereses financieros, y argumentado como neoliberal e inapelable. Esa oposición y malestar, que se expresa en trabajadores urbanos y rurales, pequeños propietarios y empresarios, artesanos, pirquineros, temporeros, pobladores en extrema pobreza, dueñas de casa, estudiantes, pueblos originarios, emigrados, minorías étnicas…en fin, la gran mayoría del pueblo de Chile, está en búsqueda de diálogo, comprensión y articulación. Pero hay algo más todavía, estos actores sociales, en su lucha vital, por elementales derechos económicos y sociales plantean principios fundamentales de la Soberanía Nacional y Popular, principios que constituyen la base de la representación y del ejercicio legítimo del poder.
Pensamos que de la soberanía del pueblo saldrá la institucionalidad que permita en una primera etapa de transición alcanzar niveles superiores de democratización, participación y control en el ejercicio del poder. Bases sobre las cuales se podrá reformular la Carta Fundamental acorde con la mundialización de las relaciones sociales, económicas y políticas que vive la sociedad contemporánea.
De allí nacen los gérmenes pos-nacionales de la convivencia pacífica que debe asegurar la humanidad, los cuales se enfrentan a afirmaciones ideológicas seculares propias de relaciones locales estructuradas al interior de las fronteras de los estados. En ese nuevo mundo y accionar, que surge hoy y que tímidamente se expresa en el repudio a los partidos políticos tradicionales y sus prácticas, nosotros estamos dispuestos a concurrir fraternalmente, –pero no a militar en agrupaciones del pasado– para contribuir a reagrupar la protesta de nuestro pueblo. Todo ello en la esperanza que en algún momento todos, agrupamientos políticos y agrupamientos sociales de oposición al modelo y sistema neoliberal, participemos en un gran movimiento o frente amplio de refundación de los principios republicanos.
¡Por un frente amplio de izquierda!
Fraternalmente
Firman los miembros de la Comisión Política del MSPS: Héctor Vega, Secretario General, Alvaro Escobar, Rafael Kries, María Ponce, Alejo Muñoz, Enrique Brieba, Miguel Labarbe, Patricio Valenzuela.
21/11/08
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