PETROLEO: ¡LA FIESTA SE ACABÓ! es una reflexión a partir del libro de
Yves Cochet, Pétrole Apocalypse. Fortín Mapocho ofrece a sus lectores tres versiones de este artículo: español, francés y portugués.
La fiesta de la vida fácil... en fin fácil para algunos, pero, muy difícil para la mayoría. Lo que quiero decir es que en esta vida, el nivel de vida actual, con las desigualdades que todos conocemos y que aquellos que sufren y que tienen un mínimo de ética humana no aceptan, bajará espectacularmente en un futuro no lejano.
¿Es esto efecto del neoliberalismo asesino? o bien, ¿Será que la injusticia social va aumentar aún más y más? Peor aún, ¿será que nuestros cálculos demográficos se desbocan una vez más y seremos muchos más que los previstos a compartir una torta que ya no crece? ¿O la inseguridad crece? ¿O será que se aproxima a la tierra un meteorito gigante, o que un nuevo virus super mutante acabará con la humanidad antes de que podamos encontrar el antídoto como es el caso del HIV o del Chikungunya?
¡NO!. Nada de eso, o más bien, un poco de todo. Algo, que los gobiernos callan y que los oligarcas ocultan, en fin, que los soñadores niegan. Todo esto tiene un nombre, a saber, el agotamiento de los hidrocarburos.
Algunos políticos responsables, algunos científicos, algunos periodistas honrados tienen la valentía de hablar de esta catástrofe que nos espera. Dentro de estos hombres me permito mencionar un ex-ministro francés, diputado por París, en la actualidad, militante del partido ecologista galo, su nombre, por favor reténgalo: YVES COCHET.
Cochet escribió un libro, que según informaciones llegadas de Francia, se critica, se admira, en síntesis, un libro que molesta, que da escalofríos, y que a mi entender todo ciudadano debe leer. El título: PETROLE APOCALYPSE [1].
De hecho no es una novela, es un escrito descriptivo, con excelente documentación y muchas referencias; una reflexión; un llamado a la meditación de todos los que nos esforzamos para que nuestros hijos estudien buenas carreras y no caigan en la miseria; para que nuestros hijos e hijas puedan tener una vida decente y ojala feliz.
Según Cochet, la ciudadanía entera debería estar consciente de lo que va ocurrir, y que en consecuencia, actúe. No mañana, hoy.
Cochet comienza su argumentación con la curva de Hubbert. Escribe, “En 1956, King Hubbert, geólogo de la sociedad SHELL, publicó un artículo poco conocido [Nuclear energy and the fossil fuels. Ver, Actas de la reunión en la primavera de 1956 del American Petroleum Institute and Production Practice] donde afirmaba que la producción petrolífera de EEUU aumentaría hasta 1970, luego disminuiría inexorablemente. La previsión de Hubbert estaba basada en la observación que, para una región suficientemente grande, el volumen anual de la extracción petrolífera sigue una curva – como una campana - que alcanza su máximo cuando aproximadamente la mitad de la reserva es extraída.
Catorce años más tarde, la historia le dio la razón: la producción americana culminó en 1970 y desde entonces no deja de disminuir.
Agrega, que EEUU no sólo no ha disminuido su consumo de petróleo, sino que importó cada día más, que la OPEP aprovechó esta situación, para en 1973, cuadruplicar el valor del barril en meses, precio, al cual tanto Europa como EEUU se sometieron puesto que era Ryad, que estaba en situación dictar el valor del crudo, y no Houston.
Escribe Cochet, “la situación americana de los años 70 se extendió ahora al mundo entero: la producción mundial va dentro de poco alcanzar su máximo y rápidamente disminuir ya que la demanda de petróleo no deja de crecer. Hoy día la restricción se impone. Se acabó la fiesta”.
Luego Cochet expone con muchos detalles y datos estadísticos que ya 18 países productores han alcanzado el máximo de Hubbert entrando por lo tanto en la fase de agotamiento, lo cual provoca un aumento de extracción de los países en que los pozos no se han agotado todavía, y que evidentemente acortan la fecha en que se llegarán al máximo de producción. Es más, la disminución de la producción aumenta con el tiempo, no es constante. El número de nuevas reservas disminuye de manera importante. Los petróleos no convencionales como los 'asfálticos' canadienses y los 'extrapesados' venezolanos tienen costos de extracción y procesamiento incompatibles con las rentabilidades económicas ya calculadas y ecológicamente su elaboración no es sustentable. Los 'Majors', esto es, las grandes compañías del petróleo, la AIE [Agence Internationale de l'Energie] [2], la OPEP, etc, ocultan la verdad. Personalmente, creo que los oligarcas, propietarios de estos grandes consorcios, quieren sobre todo ganar lo más posible, para lo cual se trata de no desestabilizar el mercado y que el crecimiento - se habla de un 40 % anual - continúe y que todo ello continúe: “después de mi el diluvio”.
Un ejemplo de esta política es la del Gerente General de la compañía Frontline de tankers [transporte] que prevé una utilidad neta de 5 millones de dólares DIARIOS. ¡Incluyendo los domingos! bromea el gerente. De manera premonitoria la ASPO [Association for the Study of Peak Oil and Gas], [3] prevé el máximo de Hubbert entre 2006 y 2010. Esto significa, literalmente, ¡Hoy o mañana!
Escribe Cochet: 'El máximo de Hubbert de la producción mundial de petróleo es un acontecimiento excepcional en la historia de la humanidad. Por primera vez, los volúmenes de la materia prima, la más indispensable para la economía mundial, crecieron durante ciento cincuenta años para disminuir después, inexorablemente, año a año.'
¿Que podemos esperar de tal acontecimiento? Cochet prosigue: “El choque cuyos datos acabo de exponer rápidamente no es el fin del petróleo o el fin de las energías fósiles: es el fin de la energía de bajo costo y consecuentemente, es el fin del mundo tal como lo conocemos...; el máximo de Hubbert será brusco y revolucionario”. En resumen, el mundo entra hoy día en una situación inédita, creada por la concurrencia de los tres fenómenos siguientes:
• En primer lugar un fenómeno geológico: alcance del máximo de Hubbert y del agotamiento petrolífero. Aunque pueda existir divergencias sobre la fecha de este máximo [¿2006, 2008, 2010?], no tomarlo en consideración y no informar la población sobre el caso, nos parece irresponsable.
• En seguida, fenómeno económico: exceso estructural de la demanda por sobre la oferta. Los precios van a subir. Esto sucede cuando la oferta del bien es inferior a la demanda, especialmente en los sectores donde este bien no puede ser reemplazado por otro equivalente, lo que es el caso del petróleo.
• Fenómeno geopolítico: efectos directamente ligados a la sed insaciable de hidrocarburos, guerra y terrorismo, atentados y sabotajes. El problema del Medio Oriente, no son “los Árabes” o “el Islam”, es nuestra adicción al petróleo, es la complacencia americana y europea hacia los regímenes represivos, es la desmedida productividad.
Cochet agrega “Hoy, el petróleo es la guerra...El fin del petróleo barato será también el fin de los transportes baratos, el principio de la inevitable disminución de la movilidad de los seres humanos y de las mercaderías...En 2007, China importará la mitad de su consumo de petróleo volviéndose el segundo importador de petróleo mundial después de EE.UU....Esas maniobras territoriales [acuerdo entre China, Venezuela y Cuba] debidas a la necesidad de petróleo, nos llevan a pensar a una terrible competencia vital, quizás una guerra, entre los dos nuevos gigantes que son China y EE.UU”.
Más aun, 'la fórmula del agotamiento del petróleo que se anuncia es simple. Los países industrializados tienen una elección de tipo binario: o bien ellos deciden disminuir su consumo inmediata y drásticamente o continúan con una adicción mantenida por la fuerza.
Con la primera opción salvaguardamos la solidaridad y la democracia. Desafortunadamente apostamos a la segunda, lo que concretamente nos lleva a la guerra...
De manera que, concomitante al máximo de Hubbert, nos enfrentamos a consecuencias nada fáciles de digerir, pues se trata del caos. Seguramente, los ciudadanos comenzarán por la crítica a sus gobiernos, o por encontrar algún responsable, cuando las condiciones de sobre vivencia biológica, especialmente el acceso a la alimentación, no estén garantizadas.
Es probable que los países exportadores de petróleo disminuyan sus exportaciones o simplemente las supriman del todo con el fin de preservar su potencia energética [4]. Los países importadores entrarán en un período de penuria lo que los llevará al desarme económico y social. ¿Entonces, donde beberemos, donde comeremos? ¿Qué nos quedará aparte de la violencia? ¿Cómo se desparramará la violencia por el mundo? ¿Cómo en Rwanda? ¿Bajo una impronta étnica? ¿O religiosa? ¿O clasista? ¿Como un enfrentamiento entre jóvenes y viejos? ¿O un enfrentamiento entre urbanos y rurales? ¿Cómo reaccionarán nuestros gobiernos? ¿Prohibiendo las manifestaciones callejeras? ¿Disparando contra la muchedumbre? ¿Tendrán el derecho a decidir, quien vive y quién muere?”.
Yves Cochet, sin embargo, termina su libro con una nota optimista exponiendo una solución posible que pasa por una organización totalmente diferente de nuestra sociedad y que, por ende, adopta la solución de la izquierda y la tendencia ecológica europea y mundial. Dichas soluciones, complejas pero posibles, que incluyen restricciones de consumo, comunidades a escala humana descentralizadas, relocalización de los centros de producción, sobre todo alimenticia, proteccionismo - en fin, todo lo contrario de lo que hoy se entiende por mundialización - constituyen una estrategia de remodelación de nuestros conceptos y métodos de vida, que además de salvarnos del caos, tienen la inmensa ventaja de salvaguardar plenamente la ética de la civilización humana, lo que inevitablemente desarticulará el modo de vivir, y con ello la salvación, de lo que hoy la oligarquía y la plutocracia nos quiere imponer.
El debate sobre este tema escapa de mi competencia, por lo demás, no tengo otro propósito, al escribir el presente artículo, que divulgar la señal de alarma frente a circunstancias que inexorablemente tendremos que enfrentar. Como dice Cochet, en esto “NO HAY PLAN B” si persistimos en la lógica que nos llevará al desastre.
Me permito recomendarles, para una información infinitamente más completa sobre las razones, desarrollos y consecuencias del agotamiento del petróleo y sobre todo las únicas soluciones posibles: ¡lean PETROLE APOCALYPSE!
Durante el periodo de la Unidad Popular, Radomiro Tomic, escribió 2 o 3 semanas antes del golpe de Pinochet, una carta al General Prats, refiriéndose al peligro de desestabilización del régimen democrático, carta que decía entre otras cosas:
“Como en las tragedias griegas, todos saben lo que va a ocurrir, todos dicen no querer que ocurra, pero cada cual hace precisamente lo necesario para que suceda...” ¡Que visión! ¿No se aplicaría hoy esta afirmación al mundo en que vivimos? ¿No sería oportuno, hoy, gritar frente a al Palacio de Gobierno, ¡Paren este consumismo abyecto! ¡Fuera los autos! ¡Caminemos! ¡Usemos la bicicleta! ¡Cambiemos nuestro modo de vivir! ¡Salvemos nuestros hijos? Finalmente, pregunto: ¿Dejaremos que la plutocracia y la oligarquía apliquen una vez más los métodos pinochetistas?
NOTAS
[1] Editions Fayard, 2005. ISBN 2-213-62204-3
[2] Ver sobre este tema el artículo de Le Monde Diplomatique de mayo 2006, titulado 'L'après-pétrole a déjà commencé' de Nicolas Sarkis donde se lee: ' Las estimaciones oficiales de las reservas llamadas probadas de la OPEP son superiores en 400 mil millones de barriles, a las anunciadas por organismos privados independientes como la ASPO. Volúmenes que corresponden al 44% del total de las estimaciones oficiales de la OPEP.'
[3] La Association for the Study of Peak Oil and Gas [ASPO], reúne entre sus miembros a geólogos jubilados y universitarios europeos. Su sitio web es, www.peakoil.net
[4] Pienso que la plutocracia comprará las últimas reservas. No olvidemos que los neoconservadores americanos, desde hace varios años, piden la privatización de los campos petrolíferos de Irak. Esto, con el pretexto de imponerse a las políticas de la OPEP, lo cual no es sino una burda mentira. Lo que en realidad buscan es acaparar las reservas, para venderlas al mejor postor y en definitiva apropiárselas para cuando el petróleo escasee en el mundo.
*
Michel Carles, es Ingeniero, francés, Consultor de Naciones Unidas, autor de varios artículos sobre temas de desarrollo. Ha vivido más de 20 años en Chile, actualmente reside en Brasil.VERSION EN FRANÇAISPETROLE: LE LIVRE À LIRELa fête est finie. La fête de la vie facile... enfin, facile pour certains. Et difficile pour la majorité. Avec ces inégalités que nous connaissons tous, qui font souffrir certains d' entre nous et que d'autres, dotés d'un minimum d'éthique humaine, n'acceptent pas; ce que je veux dire est que notre niveau de vie actuel, va diminuer d'une façon spectaculaire dans un futur proche.
Est-ce l'effet du libéralisme assassin? Ou bien l'injustice sociale va-t-elle augmenter encore davantage? Pire, serait-ce que la démographie va encore croître et que nous serons trop à partager le même gâteau? Serait-ce que l'insécurité va empirer? Ou bien serait-ce que nous allons supporter une quelconque catastrophe naturelle comme la chute d'un météorite géant ou qu'un nouveau virus super-mutant va achever l'humanité avant que nous puissions découvrir l'antidote comme c'est le cas du HIV ou du Chikungunya?
NON! Rien de cela, ou bien un peu de tout cela, plus quelque chose que les gouvernements et leurs sbires de la communication taisent, que les oligarques cachent ou que les inconscients refusent d'accepter. Cela a un nom: la déplétion des hydrocarbures.
Certains hommes politiques responsables, certains scientifiques, certains journalistes honnêtes ont le courage de nous annoncer cette catastrophe qui nous attend. Parmi ces hommes je me permets de mentionner un ex-ministre français, député de Paris, militant du parti écologiste français, son nom:
YVES COCHET.Cochet a écrit un livre dont, selon certaines informations qui me sont parvenues, on parle beaucoup en France, qui est fort critiqué, fort admiré, un livre qui gène, un libre qui donne des frissons dans le dos, un livre que, à mon avis, tout citoyen responsable doit lire. Le titre:
PETROLE APOCALYPSE. [1]Il ne s'agit pas d'un roman de politique-fiction, c'est un écrit descriptif, accompagné d'une excellente documentation et de nombreuses références, une réflexion, un cri pour la méditation de nous tous qui faisons des efforts pour que nos enfants puissent étudier et ne sombrent pas dans la misère, pour que nos fils et nos filles puissent disposer d'une vie décente et peut-être même heureuse.
Selon Cochet, cela est encore possible si l' ensemble des citoyens sont conscients de ce qui va arriver et agisse en conséquence. Pas demain, aujourd'hui.
L'auteur explique en premier ce qu'est le pic de Hubbert. Il commence ainsi [p13]. ' En 1956, King Hubbert, géologue à la société Shell, publia un article peu remarqué [Nuclear energy and the fossils fuels, American Petroleum Institute of Drilling and Production Practice, Proceedings, Spring Meeting, San Antonio, Texas, 1956]: il y affirmait que la production pétrolière des Etats -Unis, la plus importante du monde à cette époque, allait croître jusqu'en 1970, puis décliner inexorablement ensuite. La prévision de Hubbert était basée sur l'observation que, pour une région suffisamment vaste, le volume annuel de l'extraction pétrolière suit une courbe en cloche qui atteint son maximum lorsque environ la moitié de la réserve est extraite. Quatorze années plus tard, l'histoire lui donna raison: la production américaine culmina en 1970, et elle ne cesse de décroître depuis.'
Il explique ensuite que les Etats-Unis, no seulement n'ont pas diminué la consommation de pétrole mais qu'ils en importent de plus en plus, que l' OPEP a profité de cette époque pour, en 1973, quadrupler la valeur du baril en quelques mois, prix que l'Europe et les Etats-Unis ont payé obligés constatant que c'était Riyad et non Houston qui allait fixer le cours du brut.
Cochet écrit [p14]: '...la situation des années 70 s'est à présent étendue au monde entier: ...la production mondiale est en passe d'atteindre son maximum, avant de décliner bientôt. Aujourd'hui le sevrage s'impose. La fête est finie.'
Ensuite Cochet expose avec beaucoup de détails et données statistiques que déjà 18 pays producteurs ont atteint le pic de Hubbert, donc entrent en phase de déplétion, ce qui provoque une augmentation de l'extraction des pays non encore atteints par la déplétion, qui donc racourcira la date de leur pic de Hubbert. De plus, la diminution de la production n'est pas constante: elle augmente en fonction du temps. La découverte de nouvelles réserves diminue d'une façon importante. Les pétroles non conventionnels comme les sables asphaltiques canadiens et les huiles extra-lourdes vénézuéliennes ont des coûts d'extraction et de traitement incompatibles avec leur rentabilité économique calculée et leur élaboration est insoutanable du point de vue écologique.
Les 'Majors', c'est-à-dire les grandes compagnies petrolières, la AIE [Agence Internationale de l'Energie], la OPEP, etc, cachent la vérité [2]. Personnellement je crois que les oligarques, propriétaires de ces 'majors' veulent surtout gagner le plus possible d'argent et ne pas destabiliser le marché afin que son extraordinaire croissance - on parle de 40% par an - continue et qu'ainsi ils puissent continuer leur politique de toujours: 'par ici la monnaie et après moi le déluge'. Un exemple de cette politique est celle du PDG de la compagnie Frontline de transport par tankers qui annonce un bénéfice net de 5 millions de dollars PAR JOUR. Même les Dimanches plaisante-t-il! Que l' ASPO [3] prévoit le pic de Hubbert de la production mondiale de liquide brut entre 2006 et 2010. Aujourd'hui ou demain!
Cochet écrit [p41]: 'Le pic de Hubbert de la production mondiale de pétrole est un évènement exceptionnel dans l'histoire humaine. Pour la première fois, les volumes de la matière première la plus indispensable à l'ensemble de l'économie mondiale auront crû pendant cent cinquante ans pour diminuer ensuite inexorablement année après année.'
Que peut-on espérer d'un tel évènement? Cochet poursuit [p56 et 57]: ' Ce choc dont je viens d'exposer brièvement les données n'est pas 'la fin du pétrole' ou 'la fin des énergies fossiles': c'est la fin de l'énergie bon marché et, en conséquence, la fin du monde tel que nous le connaissons;...le pic de Hubbert sera brusque et révolutionnaire. Bref, le monde entre aujourd'hui dans une situation inédite, crée par la concomitance des trois phénomènes suivants:
* phénomène géologique tout d'abord: franchissement du pic de Hubbert de la déplétion pétrolière. Même si des divergences existent sur la date de ce pic [2006? 2008? 2010?], ne pas en tenir compte ni en informer la population nous parait irresponsable...
*phénomène économique ensuite: excès structurel de la demande sur l'offre. Les prix vont grimper. Il en est toujours ainsi lorsque la quantité d'un bien est durablement inférieure à celle réclamée par les acheteurs, notamment dans les secteurs où ce bien n'est pas rapidement remplaçable par un autre, ce qui est le cas du pétrole;
* phénomène géopolotique enfin: effets directement liés à la soif impérieuse d'hydrocarbures, permanence de la guerre et du terrorisme, des attentas et des sobotages. Le problème du Moyen-Orient, ce n'est pas 'les Arabes' ou 'l'islam', c'est notre longue addiction au pétrole, c'est la complaisance américaine et européenne envers des régimes répressifs, c'est la démesure productiviste.'
Cochet ajoute [p52]: ' Aujourd'hui, le pétrole c'est la guerre.', [p77]: ' La fin du pétrole bon marché sera aussi la fin des transports bon marché, le début de l'inévitable décroissance de la mobilité des humains et des choses.',...[p111]: ' En 2007, la Chine importera la moitié de sa consommation de pétrole, devenant le second importateur mondial après les Etats-Unis...Ces maneuvres territoriales [accords entre Chine, Vénuézéla et Cuba], mues par l'avidité pour le pétrole, laissent envisager une âpre concurrence vitale, peut-être une guerre entre les deux nouveaux rivaux géants que sont la Chine et les Etats-Unis.'
Ensuite, [p169]: ' Le chois des pays industrialisés est binaire: soit ils décident leur sevrage immédiat et rigoureux, soit ils poursuivent leur addiction par la force. La première option est la seule manière de sauvegarder la solidarité et la démocratie, mais nous avons jusqu'ici choisi la seconde: la guerre.'...[p193] ' Les évènements violents consécutif au pic de Hubbert ne peuvent être décrits aisément et calmement. Comment dépeindre le chaos? Les populations commenceront sans doute par critiquer leur gouvernement, ou par trouver quelque bouc émissaire, lorsque les conditions de leur survie biologique, notamment l'accès à l'alimentation, ne seront plus garanties. Il est probable que les pays exportateurs de pétrole réduiront leurs exportations ou les interrompront afin de conserver plus longtemps pour eux-mêmes la puissance énergétique [4]. Les pays importateurs souffriront alors plus vite de cette pénurie, qui les entrainera vers l'effondrement économique et social. Où aller pour trouver à boire et à manger?...Que nous restera-t-il hormis la violence? Comment celle-ci se propagera-t-elle? À la manière des Hutus et des Tutsis au Rwanda, par division de la société en catégories ethniques, religieuses, en classes? Par l'affrontement jeunes contre vieux, urbains contre ruraux? Comment réagira notre gouvernement? Interdira-t-il les manifestations? Fera-t-il tirer sur la foule? Décidera-t-il de qui vivra et qui mourra?
Yves Cochet, cependant, termine son livre sur une note optimiste présentant une solution possible passant par une organisation totalement différente de notre société humaine, adoptant la solution de la gauche et de la tendance écologique européenne et mondiale. Ces solutions, complexes mais possibles, qui incluent des restrictions de consommation, des organisations de groupes humains réduits, la localisation de centres de production, surtout alimentaire, le protectionisme, l'inverse de ce que aujourd'hui on entend par mondialisation, constituent une stratégie de remodélation de nos concepts et méthodes de vie. Celle-ci, qui, en plus de nous préserver de ce chaos qui s'annonce, aura l'immense avantage de sauvegarder pleinement l'éthique humaine de nos civilisations, ce que justement est détruit par le mode de vie que l'oligarchie veut nous imposer.
Le débat sur ce thème n'est pas dans mon propos en écrivant cet article, lequel consiste seulement à participer à la divulgation du danger que nous allons affronter inexorablement. Come dit Yves Cochet, 'IL N'Y A PAS DE PLAN B' qui permettrait de continuer ce que nous faisons aujourd'hui.
Je me permets de recommander ce livre, pour une information infiniment plus complète sur les causes, les développements et les conséquences de la déplétion pétrolière et surtout sur les seules solutions possibles. PETROLE APOCALYPSE est vraiemnt un livre à lire.
Pendant l'Unité Populaire au Chili, M. Radomiro Tomic, ministre du Président Allende, écrivait deux ou trois semaines avant le coup d'Etat de Pinochet, une lettre au Général Prats, alors commandant en chef des armées et fidèle d'Allende, se référant au danger de destabilisation du régime démocratique, où il disait entre autre:
'Como en las tragedias griegas, todos saben lo que va a ocurrir, todos dicen no querer que ocurra, pero cada cual hace precisamente lo necesario para que suceda...' [Comme dans les tragédies grèques, tous savent ce qui va se passer, tous disent ne pas vouloir que cela arrive, mais chacun fait exactement ce qu'il faut pour cela...]
Quelle vision! Cette affirmation ne s'applique-t-elle pas à notre monde actuel? Ne serait-il pas temps de manifester devant nos palais gouvernementaux, d'arrêter ce consumisme immonde, d'abandonner nos voitures, de marcher à pied ou de rouler à bicyclette, de changer notre mode de vie, de sauver nos enfants? Ou allons-nous laisser les oligarques appliquer une nouvelle fois les méthodes pinochetistes?
[1] Editions Fayard, 2005. ISBN 2-213-62204-3
[2] Voir sur ce sujet l'article du Monde Diplomatique de mai 2006 intitulé 'L'après-pétrole a déjà commencé' de M. Nicolas Sarkis où on peut lire: 'Les estimations officielles des réserves dites prouvées de l'OPEP sont supérieures de 400 milliards de barils à celles avancées par des organismes privés indépendants dont notamment l'ASPO [3]. Ces volumes correspondent à 44% du total des estimations officielles de l'OPEP.'
[3] ASPO: Association for the Study of Peak Oil and gas, rassemblement de géologues retraités et d'universitaires européens. Site www.peakoil.net
[4] Je pense que les plutocrates achèteront pour eux-mêmes les dernières réserves. N'oublions pas que les néoconservateurs américains, depuis plusieurs années, demandent la privatisation des champs pétroliers d'Irak. Ceci sous le prétexte de lutter contre l'OPEP, ce qui est un mensonge. Ce qu'ils cherchent est s'approprier les réserves, pour les vendre mieux et en définitive, les conserver pour eux-mêmes quand le pétrole se fera rare dans le monde.
nullVERSIÓN EN PORTUGUÉSPETROLEO: O LIVRO PARA LERA festa acabou. A festa da vida fácil... em fim, fácil para alguns. E difícil para a maioria. com as desigualdades que todos conhecemos que alguns de nós sofremos e que outros, os que têm um mínimo de ética humana não aceitam. O que eu quero dizer é que nosso nível de vida atual, abaixará de um jeito espetacular num futuro próximo.
É este o efeito do neoliberalismo assassino? Ou melhor, será que a injustiça social vai aumentar ainda mais e mais? Pior ainda, será que a demografia aumentará ainda mais e seremos muitos a compartilhar a mesma torta? Será que a insegurança vai crescer? O que vamos ter, alguma catástrofe natural como um meteorito gigante que chocaria com a terra, ou que um novo vírus super-mutante vai acabar com a humanidade antes que possamos encontrar o antídoto como é o caso do HIV ou do Chikungunia?
Não! Nada disso, ou melhor, um pouco de tudo mais algo que os governos e seus servidores da comunicação calam e os oligarcas ocultam, por fim, o que os inconscientes negam. Tudo isso têm um nome, já se sabe, o esgotamento dos hidrocarbonetos.
Alguns políticos responsáveis, alguns cientistas e alguns jornalistas honrados têm a coragem de falar desta catástrofe que nos espera. Dentro destes homens, me permito mencionar um ex-ministro francês, deputado de Paris e na atualidade militante do partido ecologista francês, seu nome, por favor, lembrem-se, YVES COCHET.
Cochet escreveu um livro que, segundo algumas informações que me chegaram, se fala muito na França, se critica muito, se admira muito, um livro que incomoda, um livro que dá calafrios, um livro que, ão meu entender, todo cidadão responsavel deve ler. O título: PETROLE APOCALYPSE [1].
Não é uma novela de ficção política, é um texto descritivo com excelente documentação e muitas referências, uma reflexão, um grito à meditação de todos nós que estamos fazendo esforços para que nossos filhos e filhas estudem boas carreiras e não caiam na miséria, para que nossos filhos e filhas possam ter uma vida descente e, tomara que, feliz.
Segundo Cochet, todavia é possível se a cidadania inteira é consciente do que vai ocorrer e que atue em conseqüência. Não amanhã, hoje!
O autor explica primeiro o que é a curva de Hubbert. Começa assim [pg.: 13]: “Em 1956, King Hubbert, geólogo da sociedade SHELL, publicou um artigo pouco conhecido [Nuclear energy and the fóssil fuels, American Petroleum Institute and Production Practice, Proceedings, Spring Meeting, San Antonio, Texas, 1956] onde afirmava que a produção petrolífera de EUA aumentaria até 1970, logo diminuiria inexoravelmente. A previsão de Hubbert estava baseada na observação que, para uma região suficientemente grande, o volume anual da extração petrolífera segue uma curva que alcança seu máximo quando, aproximadamente, a